Una actriz porno denuncia a un policía que le perdonó una multa a cambio de sexo oral

Una actriz pornográfica denunció que un policía estatal detuvo su vehículo y le propuso hacer la vista gorda ante las drogas que transportaba a cambio de sexo oral. La mujer alega que la prueba del incidente reside en el video filmado desde el vehículo policial.

046_poli-denunciado.jpg

La denuncia hizo que la Patrulla de Caminos de Tenesí investigara el caso y suspendiera al agente, James Randy Moss, que el martes se negó a formular comentarios.

El vocero de la Patrulla de Caminos Mike Browning confirmó que los investigadores han entrevistado a la actriz, Justis Richert.

Richert, de 21 años y residente en Knoxville, no respondió el martes las llamadas telefónicas dejadas en su teléfono móvil o las peticiones de correo electrónico para que accediera a una entrevista.

Sin embargo, en su página de internet y bajo el seudónimo de “Barbie Cummings“, la actriz detalló el encuentro con el representante de la ley. Agregó tener fotos y clips del vídeo del encuentro del 7 de mayo que le enviaron otros agentes, así como una multa por exceso de velocidad, para respaldar su versión.

cummings_450x300.jpg

Un Comentario

  1. En19 June 2007 a 9:32 Relatos de Sexo muy Calientes » Blog Archive » Confese mi lujuria en RELATOS DE SEXO Dijo:

    […] Disfruté oyéndole decir una y otra vez que le avisara si me hacía daño. Y sintiendo sus manos por mi cuerpo agarrándome con cuidado. Y cuando se corrió dentro de mi culo después de pedirme permiso… De repente me interrumpió, silenciosamente, abrió la rejilla y, sacando la mano, empezó a sobarme las tetas. Empecé a jadear, conteniéndome. Intentando mantener la compostura. Pero la verdad, es que yo también estaba cachonda de recordar todo lo que habíamos hecho. Él continuaba tocando y manoseando por encima de mi camiseta. Empezó a tirar de ella hacia arriba, hasta que consiguió meter la mano dentro, haciendo que se contrajeran mis pezones. Me preguntaba detalles. Y yo se los daba cada vez más satisfecha. Y más orgullosa. Cada vez que callaba, él me pellizcaba un pezón y yo gemía. Entonces, volvía a pellizcármelo con más fuerza para que continuara. Continuaba hablando, como si no estuviera manoseándome. Hablaba de los pecados y de la penitencia. Me amenazaba con el […]

Deja un comentario

Escribe el código de verificación: